
Si tenés un negocio, una marca, un emprendimiento y todavía no registraste tu nombre ante el INPI esto puede ser lo más importante que leás hoy.
Lo que estás por descubrir es un riesgo real que el 95% de los emprendedores argentinos ignora hasta que es demasiado tarde.
Mientras lees esto, alguien puede estar registrando tu nombre de marca ante el INPI. No es paranoia — es como funciona la ley en Argentina. Y cuando pasa, tenés dos opciones: cambiar todo lo que construiste, o pagar millones en abogados para intentar recuperar algo que nunca fue tuyo legalmente.
Si tenés un negocio, una marca, un emprendimiento y todavía no registraste tu nombre ante el INPI esto puede ser lo más importante que leás hoy.
No porque vendamos algo. Sino porque lo que estás por descubrir es un riesgo real que el 95% de los emprendedores argentinos ignora hasta que es demasiado tarde.



Martín tenía una marca de indumentaria. Cinco años, desde cero.
Invirtió $10.200.000 en diseño de marca, packaging y publicidad en redes. Tenía 18.000 seguidores en Instagram. Clientes que lo conocían por su nombre.
Nunca registró la marca. 'Lo hago cuando venda más', decía.
El año pasado le llegó una carta documento. Una empresa de otro rubro había registrado su nombre ante el INPI — legalmente, dentro del mismo plazo que el suyo si hubiera actuado. No lo hizo.
Lo que tuvo que hacer: cambiar el nombre del negocio, volver a hacer otro branding. Migrar a un dominio nuevo. Crear cuentas nuevas en redes y perder el historial. Avisarle a cada cliente de forma manual.
5 años de trabajo extra para recuperar lo que tenía.
Daniela fabricaba productos de cosmética natural. Decidió registrar la marca sola para ahorrarse los honorarios de una agencia.
Entró al INPI, leyó las instrucciones, eligió una clase. Pagó los $24.000 de tasa y presentó.
Tres meses después, el INPI le mandó una observación técnica: había presentado en la clase equivocada. El sistema tiene 45 clases — y Daniela eligió la 5 (farmacéuticos) en lugar de la 3 (cosméticos). Un error de una línea en el formulario.
No supo cómo responder la observación. El plazo de 30 días venció. El trámite se cayó.
Perdió los $24.000 de tasa. Y cuando quiso volver a presentar, descubrió que durante esos meses alguien había registrado una marca muy similar a la suya en la clase correcta, lo cual se terminó fundiendo porque otra persona registró su marca antes que ella
Estos no son casos extremos. Son los dos errores más comunes que vemos semana a semana.
El riesgo no es abstracto. Es concreto, cuantificable, y evitable.

Me llamo Gastón Soy el fundador de TuMarcaYa.
También soy el fundador de ComfyPetys una marca de camas para mascotas que construí durante años.
Y cometí exactamente el mismo error que te estoy advirtiendo.
Cuatro años después de arrancar ComfyPetys, apareció otra marca usando un nombre demasiado parecido al mío. Lo que vino después fue una pesadilla legal de meses: abogados, mediaciones, peritajes.
El costo total para resolver el conflicto y dar de baja esa marca: más de $20.000.000 de pesos.
La marca que me generó ese conflicto ni siquiera la estaban usando activamente. Solo la habían registrado.
De esa experiencia nació TuMarcaYa. Con un solo objetivo: que ningún emprendedor argentino pase por lo mismo.
Esto es exactamente lo que incluye
— y lo que vale cada parte:
[$40.000 de valor] Búsqueda de antecedentes — verificamos que tu marca esté libre antes de gastar un peso en el trámite
[$25.000 de valor] Clasificación profesional entre las 45 clases de Niza — el paso donde el 80% falla cuando lo hace solo
[$24.000 de valor] Tasa oficial del INPI incluida — ningún cargo extra, va dentro del precio
[$50.000 de valor] Presentación completa ante el INPI en máximo 48hs hábiles — cuando otras agencias tardan semanas en empezar
[$60.000 de valor] Seguimiento durante los 12–24 meses del proceso — no desaparecemos después de cobrar
[$40.000 de valor] Respuesta a observaciones del INPI incluida — si el Estado pide algo, lo respondemos nosotros
[$30.000 de valor] Asesoría permanente por WhatsApp durante todo el proceso
[Diferencial único] Factura A o B a tu elección — deducible de ganancias si sos responsable inscripto

$399.000 dividido en 10 años de protección legal = $3.325 por mes.
Menos que una sola consulta con un abogado de propiedad industrial.
Mucho menos que el rediseño de marca que Martín tuvo que hacer después.
Y exactamente lo contrario de los $10.000.000 que me costó a mí no haberlo hecho a tiempo.

Me llamo Gastón Soy el fundador de TuMarcaYa.
También soy el fundador de ComfyPetys una marca de camas para mascotas que construí durante años.
Y cometí exactamente el mismo error que te estoy advirtiendo.
Cuatro años después de arrancar ComfyPetys, apareció otra marca usando un nombre demasiado parecido al mío. Lo que vino después fue una pesadilla legal de meses: abogados, mediaciones, peritajes.
El costo total para resolver el conflicto y dar de baja esa marca: más de $20.000.000 de pesos.
La marca que me generó ese conflicto ni siquiera la estaban usando activamente. Solo la habían registrado.
De esa experiencia nació TuMarcaYa. Con un solo objetivo: que ningún emprendedor argentino pase por lo mismo.
Esto es exactamente lo que incluye — y lo que vale cada parte:
[$40.000 de valor] Búsqueda de antecedentes — verificamos que tu marca esté libre antes de gastar un peso en el trámite
[$25.000 de valor] Clasificación profesional entre las 45 clases de Niza — el paso donde el 80% falla cuando lo hace solo
[$24.000 de valor] Tasa oficial del INPI incluida — ningún cargo extra, va dentro del precio
[$50.000 de valor] Presentación completa ante el INPI en máximo 48hs hábiles — cuando otras agencias tardan semanas en empezar
[$60.000 de valor] Seguimiento durante los 12–24 meses del proceso — no desaparecemos después de cobrar
[$40.000 de valor] Respuesta a observaciones del INPI incluida — si el Estado pide algo, lo respondemos nosotros
[$30.000 de valor] Asesoría permanente por WhatsApp durante todo el proceso
[Diferencial único] Factura A o B a tu elección — deducible de ganancias si sos responsable inscripto

$399.000 dividido en 10 años de protección legal = $3.325 por mes.
Menos que una sola consulta con un abogado de propiedad industrial.
Mucho menos que el rediseño de marca que Martín tuvo que hacer después.
Y exactamente lo contrario de los $10.000.000 que me costó a mí no haberlo hecho a tiempo.

El robo de marca raramente es intencional. La mayoría de los casos ocurren porque alguien más tuvo la misma idea de nombre, buscó si estaba libre en el INPI, vio que no estaba registrado, y lo presentó.
No te roban la marca porque seas famoso. Te la roban porque no la registraste primero.
El INPI no distingue entre una pyme y una multinacional. El proceso es el mismo, el costo es el mismo, y el riesgo es el mismo.
De hecho, las marcas grandes ya tienen departamentos legales que se encargan de esto. Los que más necesitan protegerse son los que no tienen ese respaldo.
Cada día que tu marca no está registrada, el riesgo existe. No es hipotético — es una ventana abierta.
El trámite de tu parte dura menos de 10 minutos: pagás, completás el formulario que te enviamos, y listo. Nosotros hacemos el resto. El tiempo no es el problema.
Somos gestores especializados en propiedad intelectual con cuenta habilitada ante el INPI. No somos un estudio de abogacía generalista — somos especialistas en exactamente esto.
La ventaja de eso: hacemos solo registro de marcas, no divorcios ni contratos laborales. Conocemos el proceso mejor que un abogado de familia que hace un registro cada seis meses.
Es la pregunta que más miedo da — y la más fácil de responder.
El primer paso del proceso es la búsqueda de antecedentes. Verificamos si tu nombre está disponible antes de cobrar el trámite. Si hay un conflicto, te lo decimos antes de que gastes un peso en el registro y buscamos juntos una solución.
Puede ser. Pero fijate qué incluye ese precio: ¿la tasa del INPI está adentro o se cobra aparte? ¿Incluye seguimiento durante los 12–24 meses del proceso? ¿Responden observaciones sin costo extra? ¿Tienen garantía de devolución? ¿Ofrecen cuotas sin interés?
$399.000 con todo incluido puede ser más barato que $200.000 más $24.000 de tasa más $40.000 por observaciones más honorarios por seguimiento.
Podés. La tasa oficial es $24.000. Pero el INPI tiene 45 clases distintas y no te dice en cuál va tu negocio. Si elegís mal, el trámite se rechaza y perdés la tasa. Si el INPI te manda una observación y no sabés cómo responderla en 30 días, el trámite cae. Y si mientras tanto alguien registra un nombre parecido al tuyo — como le pasó a Daniela — ya no hay nada que hacer.
La pregunta no es si podés hacerlo. La pregunta es si podés permitirte que salga mal.
En Argentina no existe un tamaño mínimo de negocio para que te roben la marca. El INPI no verifica si sos grande o chico — cualquiera puede presentar tu nombre mañana y quedarse con él legalmente.
Lo que sí es cierto es que cuanto más chico sos, menos recursos tenés para recuperarte si pasa. El registro no es para proteger a los grandes. Es para que los que están creciendo no tengan que empezar de cero.
$399.000 dividido en 10 años de protección legal son $3.325 por mes.
El rediseño de marca que Martín tuvo que hacer cuando le registraron el nombre: $280.000.
El conflicto legal que me costó a mí con ComfyPetys: $10.000.000.
La consulta con un abogado de propiedad industrial: $50.000 la hora.
La pregunta correcta no es si $399.000 es caro. Es cuánto te costaría no haberlo hecho.
Las 24hs hábiles es el tiempo que tardamos nosotros en presentar el trámite ante el INPI. Ninguna agencia en Argentina lo hace más rápido — la mayoría tarda semanas solo en empezar.
La aprobación final del certificado demora entre 8 y 12 meses — ese es el proceso del Estado argentino, igual para cualquier agencia. Lo que cambia es cuándo empezás. Con otras agencias empezás en semanas. Con nosotros, en 24hs.
Entendible. Por eso en el checkout vas a ver: nombre completo, CUIT, domicilio real en Tucumán y Buenos Aires, y el perfil de Instagram verificable.
También soy el fundador de ComfyPetys — podés buscarlo ahora mismo. Si no fuera serio, no estaría poniendo mi cara, mi nombre, y mi otra empresa en esto.
Y si aun así no te convence, la garantía existe exactamente para eso: si no cumplimos, te devolvemos el dinero. Sin preguntas.
Lo que garantizamos por contrato: iniciar el trámite ante el INPI dentro de las 24hs hábiles de recibir tu documentación. Podés verificarlo vos mismo en el portal público del INPI con el número de acta que te enviamos.
La aprobación final depende del Estado — como con cualquier trámite gubernamental. Lo que no depende del Estado es que nosotros empecemos rápido, clasifiquemos bien, y respondamos cualquier observación. Eso sí lo garantizamos.

El robo de marca raramente es intencional. La mayoría de los casos ocurren porque alguien más tuvo la misma idea de nombre, buscó si estaba libre en el INPI, vio que no estaba registrado, y lo presentó.
No te roban la marca porque seas famoso. Te la roban porque no la registraste primero.
El INPI no distingue entre una pyme y una multinacional. El proceso es el mismo, el costo es el mismo, y el riesgo es el mismo.
De hecho, las marcas grandes ya tienen departamentos legales que se encargan de esto. Los que más necesitan protegerse son los que no tienen ese respaldo.
Cada día que tu marca no está registrada, el riesgo existe. No es hipotético — es una ventana abierta.
El trámite de tu parte dura menos de 10 minutos: pagás, completás el formulario que te enviamos, y listo. Nosotros hacemos el resto. El tiempo no es el problema.
Somos gestores especializados en propiedad industrial con cuenta habilitada ante el INPI. No somos un estudio de abogacía generalista — somos especialistas en exactamente esto.
La ventaja de eso: hacemos solo registro de marcas, no divorcios ni contratos laborales. Conocemos el proceso mejor que un abogado de familia que hace un registro cada seis meses.
Es la pregunta que más miedo da — y la más fácil de responder.
El primer paso del proceso es la búsqueda de antecedentes. Verificamos si tu nombre está disponible antes de cobrar el trámite. Si hay un conflicto, te lo decimos antes de que gastes un peso en el registro y buscamos juntos una solución.
Puede ser. Pero fijate qué incluye ese precio: ¿la tasa del INPI está adentro o se cobra aparte? ¿Incluye seguimiento durante los 12–24 meses del proceso? ¿Responden observaciones sin costo extra? ¿Tienen garantía de devolución? ¿Ofrecen cuotas sin interés?
$399.000 con todo incluido puede ser más barato que $200.000 más $24.000 de tasa más $40.000 por observaciones más honorarios por seguimiento.
Podés. La tasa oficial es $24.000. Pero el INPI tiene 45 clases distintas y no te dice en cuál va tu negocio. Si elegís mal, el trámite se rechaza y perdés la tasa. Si el INPI te manda una observación y no sabés cómo responderla en 30 días, el trámite cae. Y si mientras tanto alguien registra un nombre parecido al tuyo — como le pasó a Daniela — ya no hay nada que hacer.
La pregunta no es si podés hacerlo. La pregunta es si podés permitirte que salga mal.
En Argentina no existe un tamaño mínimo de negocio para que te roben la marca. El INPI no verifica si sos grande o chico — cualquiera puede presentar tu nombre mañana y quedarse con él legalmente.
Lo que sí es cierto es que cuanto más chico sos, menos recursos tenés para recuperarte si pasa. El registro no es para proteger a los grandes. Es para que los que están creciendo no tengan que empezar de cero.
Cada día que tu marca no está registrada, el riesgo existe. No es hipotético — es una ventana abierta.
El trámite de tu parte dura menos de 10 minutos: pagás, completás el formulario que te enviamos, y listo. Nosotros hacemos el resto. El tiempo no es el problema.
$399.000 dividido en 10 años de protección legal son $3.325 por mes.
El rediseño de marca que Martín tuvo que hacer cuando le registraron el nombre: $280.000.
El conflicto legal que me costó a mí con ComfyPetys: $10.000.000.
La consulta con un abogado de propiedad industrial: $50.000 la hora.
La pregunta correcta no es si $399.000 es caro. Es cuánto te costaría no haberlo hecho.
Las 48hs hábiles es el tiempo que tardamos nosotros en presentar el trámite ante el INPI. Ninguna agencia en Argentina lo hace más rápido — la mayoría tarda semanas solo en empezar.
La aprobación final del certificado demora entre 12 y 24 meses — ese es el proceso del Estado argentino, igual para cualquier agencia. Lo que cambia es cuándo empezás. Con otras agencias empezás en semanas. Con nosotros, en 48hs.
Entendible. Por eso en el checkout vas a ver: nombre completo, CUIT, domicilio real en Tucumán y Buenos Aires, y el perfil de Instagram verificable.
También soy el fundador de ComfyPetys — podés buscarlo ahora mismo. Si no fuera serio, no estaría poniendo mi cara, mi nombre, y mi otra empresa en esto.
Y si aun así no te convence, la garantía existe exactamente para eso: si no cumplimos, te devolvemos el dinero. Sin preguntas.
Lo que garantizamos por contrato: iniciar el trámite ante el INPI dentro de las 48hs hábiles de recibir tu documentación. Podés verificarlo vos mismo en el portal público del INPI con el número de acta que te enviamos.
La aprobación final depende del Estado — como con cualquier trámite gubernamental. Lo que no depende del Estado es que nosotros empecemos rápido, clasifiquemos bien, y respondamos cualquier observación. Eso sí lo garantizamos.

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat.


Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat.


Si no iniciamos el trámite ante el INPI dentro de las 48 horas hábiles de recibir tu documentación completa, te devolvemos el 100% de tu dinero. Sin preguntas. Sin demoras. Sin letras chicas.
La garantía va por contrato — no es una promesa verbal.
Cumplirla depende 100% de nosotros. El riesgo es nuestro.


Si no iniciamos el trámite ante el INPI dentro de las 48 horas hábiles de recibir tu documentación completa, te devolvemos el 100% de tu dinero. Sin preguntas. Sin demoras. Sin letras chicas.
La garantía va por contrato — no es una promesa verbal.
Cumplirla depende 100% de nosotros. El riesgo es nuestro.

Nombre + CUIT
.........................
Domicilio
.........................
Email:
.....................
Política de Privacidad
.........................
Términos y Condiciones
.........................
.........................
